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lunes, 20 de enero de 2014

CUANDO CAMBIAR DE COLCHÓN

Asocama, la Asociación Española de la Cama, aconseja cambiar el colchón como máximo cada 10 años. Esto significa que durante este periodo de tiempo, los componentes del equipo de descanso, sus materiales, tecnologías y mecanismos internos vayan deteriorándose y perdiendo consistencia y grosor, y ya no ofrezcan las condiciones óptimas para un buen descanso.


 Sin embargo, si no se siguen unos pasos básicos de mantenimiento, esta durabilidad disminuye, es decir, un colchón maltratado en pocos años queda inútil para el descanso, con las repercusiones que esto puede acarrear en cuanto a su calidad de vida.

No hay que dudar y pasado el tiempo, renovarlo es la mejor opción, puesto que estarás invirtiendo en tu salud.Como ya hemos comentado, el colchón es una pieza importantísima, pero si a esto le añadimos la elección de la mejor base, la almohada ideal para ti y una funda adecuada se conseguirá cerrar el círculo idóneo para el descanso, maximizando el rendimiento de las horas de sueño.


Por lo tanto nuestro consejo es no esperar más de 12 años de uso para cambiarlos, pero además seguir estas pautas que enumeramos a continuación le ayudaran a prolongar su vida útil.

- Monte bien la cama

- Siga las instrucciones del fabricante y lea atentamente cualquier guía de mantenimiento. Siempre hay que quitar la funda de plástico, ya que puede dar lugar a condensación y humedad.

- Si el producto tiene un olor de fábrica, deje que respire, sin cubrir, unas horas con las ventanas de la habitación abiertas. Unos simples hábitos de mantenimiento hacen que el aspecto y la composición de su cama duren más años.

- Ventilar bien el dormitorio es bueno también para mejorar la duración del colchón.

- Espera un poco antes de hacer la cama: así dará tiempo a que se evapore la humedad generada durante la noche.

- Dar la vuelta a los colchones periódicamente, para que se usen por igual por todos lados. Así se evitan deformaciones, dado que todas las partes de nuestro cuerpo no pesan lo mismo y que nuestro acompañante, en caso de haberlo, tendrá un peso distinto del nuestro, será conveniente voltear los colchones para evitar su deformación. Se debe dar la vuelta al colchón cada tres meses girándolo tanto de izquierda a derecha como de la cabeza a los pies.


- Las fundas de colchón lavables son fundamentales para mantener en buenas condiciones el colchón.
- El dormitorio es uno de los lugares en los que hay más riesgo para los que sufren alergia a los ácaros, pues a menudo se hacen fuertes en colchones, sábanas, edredones, almohadas, alimentándose de nuestras células muertas. Para los alérgicos a los ácaros, los colchones artesanales son los más adecuados. Y hay que tener siempre la precaución de lavar frecuentemente la ropa de cama para eliminarlos.



- Utilice siempre una base adecuada. Nunca utilice tablas entre el colchón y la base de su cama, eso puede reducir la vida del colchón e invalidar los términos de la garantía.

- Cuidado con el uso del colchón; no se siente en los bordes del colchón y evite que los niños salten sobre él.

- No doble el colchón para guardarlo o transportarlo. Las asas son adecuadas para posicionar el colchón, no son para levantarlo.

- No quite la etiqueta, es necesario en caso de garantía.




sábado, 4 de enero de 2014

¿POR QUÉ EL VINO PRODUCE SUEÑO?

La ciencia ha descubierto por qué el Vino tinto produce somnolencia. En la Universidad de Milán han analizado las uvas con las que se elabora y han encontrado en ellas melatonina, la hormona que regula el sueño. En tres de las variedades estudiadas, Nebbiolo, Merlot y Cabernet, se han encontrado las mayores concentraciones de esta hormona. Hasta ahora se pensaba que la melatonina sólo la producía el cuerpo de los mamíferos. Los investigadores también han encontrado la misma sustancia en la cerveza. Ambas inducen el sueño, aunque, según precisa el trabajo: “Se trata de un adormecimiento poco recuperador del cansancio”.


 Los científicos italianos que realizaron la investigación ya tienen sus detractores, Richard Wurtman del Instituto de Tecnología de Massachusetts, advierte que posiblemente los científicos italianos en realidad no han encontrado melatonina, sino que se trata de otra sustancia muy similar. De momento, el estudio se publicará en el Journal of the Science of Food and Agriculture, ya que hasta el momento es la primera explicación que se da a la somnolencia que produce el vino tinto en algunas personas.


Según el estudio es en la piel de la uva donde se concentra la  melatonina. Se trata de una hormona que también produce el cerebro humano y que regula los ciclos de sueño y la vigilia. Así, nuestros niveles de melatonina aumentan por las noches y descienden de día. Los investigadores han testado ocho tipos diferentes de uvas y en todas ellas han comprobado la existencia de esta hormona. Así es que, lo mismo da que la copa sea de Merlot o Cabernet.

Fuentes: Quo – Directoalpaladar